El Gobierno galo impulsa una estrategia para evitar retrasos en las entregas con una planificación anticipada
El fabricante ferroviario CAF de Beasain se ha unido al plan de acción común impulsado por el Gobierno de Francia en conjunto con las regiones, operadores e industriales del país, cuyo objetivo es reducir los retrasos en el cumplimiento de contratos que se han detectado en el país galo a través de una anticipación de las necesidades y una estrecha colaboración entre los agentes, desde las instituciones hasta los fabricantes.
El acuerdo estratégico cuenta con el respaldo de las principales empresas que operan en el país, entre ellas CAF pero también Alstom, operadores como SNCF y RATP y entidades como Ìle-de-France y Régions de France, según informa el Ejecutivo galo en su página web.
Todos ellos se comprometen a colaborar para mejorar la gestión de los programas de entrega de material rodante nuevo, reducir los plazos de suministro y consolidar el rendimiento a largo plazo de la cadena industrial ferroviaria ante la inminente apertura del sector a la competencia.
La iniciativa gubernamental surge de una auditoría encomendada a principios de 2025 con el fin de analizar las causas profundas de los retrasos observados en los últimos años a lo largo de toda la cadena de valor, desde la fase de expresión de necesidades hasta la autorización definitiva de puesta en servicio.
Ejes prioritarios
A partir de este diagnóstico, CAF y el resto de los firmantes han consensuado un plan articulado en torno a tres ejes prioritarios enfocados en la fluidez logística y la optimización de procesos. Uno de los más destacados es el referido a la planificación porque establece una visión a 10 o 15 años de los pedidos potenciales que se van a producir. De este modo, fabricantes como CAF disponen de una visión a largo plazo fundamental para asegurar la viabilidad de las inversiones industriales, sobre todo en el caso de las flotas de trenes regionales.
Otro aspecto que recoge este eje que beneficia los intereses de la compañía con sede en Beasain es el compromiso de aunar los criterios para elaborar los pliegos de licitación pública, que incorporarán requisitos de innovación tecnológica y ciberseguridad. CAF dispone de capacidades avanzadas en estos campos que se verán así valoradas en las adjudicaciones.
Instalaciones de CAF en Beasain. Redaccion NdG
En esta misma línea se sitúa el segundo de los ejes que, según informa el Gobierno francés, consiste en una simplificación normativa para asegurar la correcta ejecución de los proyectos en tiempo, lo que implica evitar la duplicidad de reglas que lo obstaculizan.
El tercer eje hace referencia a un modelo de mayor cooperación para dinamizar las relaciones entre los actores de la cadena de suministro, con el objetivo de anticipar mejor los riesgos operativos, compartir buenas prácticas y estructurar el apoyo a las pymes y a los subcontratistas. En esta misma línea, se redactará una carta de la industria ferroviaria y se definirán nuevos indicadores para evaluar el cumplimiento de plazos y la calidad del producto final.
Supervisión
La implementación práctica de estas directrices será supervisada por un comité de pilotaje de carácter mensual. Durante este segundo semestre de 2026, los grupos de trabajo designados consolidarán los diagnósticos y elaborarán los manuales de referencia comunes, de forma que a partir de 2027 estas medidas de agilidad se integren de manera progresiva en las nuevas licitaciones públicas de material rodante.
Esta apuesta de CAF por la optimización industrial de la mano del Estado francés se produce en un momento de fuerte arraigo y expansión de la compañía guipuzcoana en el país. CAF firmó en diciembre del año pasado un contrato por valor de 250 millones de euros para suministrar 22 trenes regionales de la plataforma Régiolis a la Région Sud (Provenza-Alpes-Costa Azul). También resultó adjudicataria, el pasado mes de enero, de la entrega de otros 10 trenes de la misma familia para la región de Nueva Aquitania por valor de 80 millones de euros, que se unen a los 38 tranvías Urbos para la ciudad de Grenoble y 14 trenes Coradia Polyvalent para la región de Borgoña-Franco Condado por un valor superior a los 300 millones.




