Más vegetación, agua y accesibilidad centran las propuestas ciudadanas para renovar este parque de la villa vagonera
Más de 140 vecinas y vecinos de Beasain han participado en el proceso abierto por el Ayuntamiento para decidir cómo será la remodelación del parque María Arana Gaiztarro y su entorno. Las propuestas recogidas a través de encuestas, entrevistas y talleres servirán ahora de base para redactar el proyecto definitivo, que también integrará el nuevo ascensor urbano previsto entre Kale Nagusia y Esteban Lasa.
La principal conclusión del proceso muestra que la ciudadanía quiere transformar el actual parque en un espacio más verde, accesible y seguro, pensado para el descanso, la convivencia y el disfrute de personas de todas las edades. En total, 145 personas han participado en esta fase de reflexión, coordinada por la empresa Aztiker.
El proceso también ha servido para ratificar el diagnóstico que manejaba el Consistorio sobre el estado del parque. Un 90,3 % de las personas encuestadas considera que necesita una reforma urgente, mientras que entre las principales preocupaciones aparecen las dificultades de accesibilidad y la necesidad de mejorar la convivencia y evitar comportamientos incívicos.
Más verde para todos
Entre las propuestas más repetidas destaca la voluntad de recuperar el espíritu con el que fue concebido el parque: un gran jardín en el que predominen las zonas verdes y el descanso. La mayoría de las personas participantes considera que debe volver a ser un espacio donde la vegetación tenga un papel protagonista, manteniendo los ocho magnolios existentes e incorporando nuevas especies de plantas, flores y vegetación aromática que aporten color y reflejen el paso de las estaciones.
Las aportaciones también plantean incorporar agua como un elemento más del parque para refrescar el entorno y crear un ambiente más agradable. La propuesta contempla un sistema moderno y sostenible con apagado nocturno para evitar molestias a las y los vecinos de las viviendas cercanas.
Otra de las ideas que más respaldo ha obtenido es que el parque esté pensado para personas de todas las edades. En lugar de crear una zona infantil convencional, las aportaciones apuestan por integrar pequeños elementos de juego dentro del propio paisaje. Asimismo, entre las propuestas figura la construcción de una grada en la zona de Esteban Lasa que sirva tanto como espacio de descanso para las personas mayores como de juego para los más pequeños.
La mejora de la iluminación es otra de las demandas surgidas por la ciudadanía. El objetivo es eliminar las zonas oscuras, aumentar la sensación de seguridad y favorecer un mayor uso del parque.
El reto del ascensor
Las conclusiones del proceso reflexivo servirán ahora para redactar el proyecto definitivo, que deberá integrar tanto las propuestas planteadas por la ciudadanía como el nuevo ascensor urbano previsto entre Kale Nagusia y Esteban Lasa.
El principal reto radica en adaptar el diseño al desnivel existente entre ambas calles y cumplir los criterios de accesibilidad, procurando al mismo tiempo que los nuevos recorridos se integren de forma natural en el entorno. Además, está previsto mejorar los accesos para facilitar la entrada de la maquinaria municipal encargada del mantenimiento y la limpieza del parque.
De forma paralela, el Ayuntamiento trabajará en la puesta en valor de la identidad histórica del espacio, vinculando el nombre del parque, María Arana Gaiztarro, con el busto dedicado a su padre que se encuentra en el recinto.
Próximamente, las conclusiones se trasladarán al equipo redactor del proyecto definitivo, que deberá combinar las propuestas vecinales con los criterios de viabilidad económica, sostenibilidad y accesibilidad universal obligatorios. El Consistorio prevé presentar el diseño final a la ciudadanía antes de iniciar la licitación de las obras.
